Expresión de última voluntad

por Ana Judith Alma

En términos legales, la expresión de la última voluntad se refiere a un testamento.  Al menos así se entiende en el derecho antiguo.  Modernamente, nuestro derecho permite que esa expresión de última voluntad encuentre más alternativas legales para expresarse, como sería el caso de los fideicomisos y las fundaciones de interés privado, para citar las más populares.

En mi experiencia lo que mueve a las personas a organizar su patrimonio y preparar el camino de lo que ocurrirá a su fallecimiento es el profundo amor que sienten por sus seres queridos. Ese amor los mueve a prever qué pasaría si faltan y cómo pueden ayudar a sus herederos o legatarios a eludir conflictos.

La expresión de la última voluntad no sólo versa sobre temas económicos, también tiene que ver con la indicación de quienes son los albaceas, quienes los responsables de los menores o interdictos que estaban a cargo del difunto, con legados a instituciones sin fines de lucro o religiosas, incluye consejos a los seres queridos, la entrega de algún bien particular a alguien en particular.   En fin, la expresión de la última voluntad es ciertamente la forma que tiene cualquier persona de tener una oportunidad de dirigirse a sus seres queridos cuando ya físicamente no sigue en nuestro mundo terrenal.

En el libro El Hombre en Busca de Sentido, su autor Víctor Frankl, que estaba recluido en un campo de concentración, en una ocasión le comunican su traslado a otro campo.  Él pensó que iba camino a la cámara de gas, y que era mentira lo del traslado.  Frankl entonces procede a decirle a su amigo Otto, que todavía le quedaba algo por hacer antes de marcharse y le dice:   “Otto, escucha, en caso de que yo no regrese a casa junto a mi mujer y en caso de que la vuelvas a ver, dile que yo hablaba de ella a diario, continuamente. Recuérdalo. En segundo lugar, que la he amado más que a nadie. En tercer lugar, que el breve tiempo que estuve casado con ella tiene más valor que nada, que pesa en mí más incluso que todo lo que hemos pasado aquí.”   Aquí Otto es el albacea del contenio del testamento de Frankl.

Sirva esto como ejemplo que lo que motiva al hombre a expresar su última voluntad es el amor por el otro. Nuestra recomendación es que independientemente de la cantidad de bienes materiales que puedan o no tener, siempre es oportuno expresar esa última voluntad, a quienes amamos.


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